LAS CUATRO VERDADES

Tras su despertar, Buda conoció que la verdad de su experiencia era inexpresable y muy difícil de transmitir a los demás, y durante unas semanas estuvo en tranquila seclusión. Según las escrituras budistas, finalmente pudo ver que existían personas que podrían también alcanzar el Nirvāņa. Y así empezó su actividad como guía para otros.

El primer discurso (Sutta) que dio fue a sus antiguos compañeros de meditación, en lo que se conoce como "La puesta en marcha de la rueda del Dharma" (Dhammacakkappavattana). En este primer discurso, Buda establece las bases para la comprensión de nuestra realidad.

Estas bases se conocen como "Las Cuatro Nobles Verdades" de la existencia. Las Cuatro Nobles Verdades constatan la existencia de lo que el budismo llama duhkha y que implica una angustia de naturaleza existencial y cuyo significado completo se explora anteriormente en este mismo artículo.

Las Cuatro Nobles Verdades son:
  •     La verdad de la existencia del sufrimiento (Duhkha).
  •     La verdad de que la causa de Duhkha es el deseo (el querer, el anhelo, la sed de (sánscrito: tŗşņā, pāḷi: taņhā)).
  •     La verdad de que existe un cese de Duhkha.
  •     La verdad de que existe un camino para lograr ese cese: el Óctuple Noble Sendero.

Buda lo expone así en el Dhammacakkappavattana Sutta (SN LVI.11):

    "Esta, monjes, es la noble verdad de dukkha: el nacimiento es dukkha, la vejez es dukkha; la tristeza, el lamento, el dolor, la pena y el desespero son dukkha; la asociación con lo que no se ama es dukkha; la separación de lo que se ama es dukkha; no conseguir lo que se quiere es dukkha. En breve, los cinco agregados del aferramiento son dukkha.

    Y esta, monjes, es la noble verdad del origen de dukkha: el aferramiento que provoca el consiguiente devenir y que es acompañado por la pasión y el deleite, probándolo ahora aquí y ahora allí. El aferramiento al placer de los sentidos, el aferramiento a que algo aparezca, el aferramiento a que algo no aparezca.

    Y esta, monjes, es la noble verdad del cese de dukkha: la restante disminución y cese del aferramiento, la renuncia, el abandono, la liberación, el dejar ir ese mismo aferramiento.

    Y esta, monjes, es la noble verdad del camino de práctica que conduce al cese de dukkha: precisamente este Noble Camino Óctuple: el correcto punto de vista, la correcta resolución, el habla correcta, la acción correcta, el modo de vida correcto, el esfuerzo correcto, la atención correcta, la concentración correcta."

A semejanza de la medicina de la época, Buda actúa como un médico pero para la enfermedad del espíritu, en donde su enseñanza es aplicada como una medicina. Así, lo que el Buda nos viene a presentar es de hecho algo muy similar a un procedimiento médico en donde tenemos:
  •     La observación del síntoma o signo de la enfermedad.
  •     El diagnóstico de la enfermedad.
  •     La prognosis (la previsión de las posibilidades de recuperación).
  •     La prescripción de una receta.

Duhkha. El síntoma.
(En pāli: Dukkha Ariya Sacca)

Esta verdad contiene las enseñanzas sobre Las Tres Marcas de la Existencia.
La vida es imperfecta, la insatisfacción y el sufrimiento existen y son universales. Esto es lo primero que se debe aceptar en el camino budista. Esta Primera Noble Verdad representa el sine qua non de toda la práctica del budismo.

El origen de Duhkha. El diagnóstico.
En pāli: Dukkha Samudaya Ariya Sacca)

Esta verdad contiene la enseñanza del Surgimiento Condicionado.
El principal problema para el Buda es que basamos nuestras acciones (causa) en premisas erróneas, con lo que el resultado (efecto) será diferente al esperado o deseado inicialmente. En el pensamiento budista el origen de duhkha es el anhelo, el ansia o la sed (tŗşņā) de todo tipo de situaciones o condiciones. Creemos que algún acto, logro, objeto, persona o entorno propicio nos llevarán a la satisfacción permanente del “yo”, cuando el "yo" en sí no es más que una fabricación de la mente. Y de ahí que el origen del anhelo sea la ilusión o la ignorancia (avidyā). En la visión budista la ilusión o ignorancia impregna toda la vida en cada momento.

Con la Segunda Noble Verdad, el Buda expresó lo que veía como la auténtica causa raíz última de la insatisfacción o del sufrimiento en la vida. Normalmente buscamos, vemos y entendemos la existencia de la causa y el efecto en todo lo que sucede, pero, según las enseñanzas budistas, no siempre llegamos a comprender la manera y forma en la que realmente funcionan, por ejemplo cuando responsabilizamos a toda una variedad de factores por nuestro malestar en la vida, en vez de a nuestras propias acciones o, sobre todo, actitudes. Otras veces, por estar lamentándonos por nuestras acciones poco hábiles o torpes en el pasado, nos causamos aún más Duhkha en el presente.

La extinción de Duhkha. La prognosis.
(En pāli: Dukkha Nirodha Ariya Sacca)

Esta verdad contiene la enseñanza sobre nuestra capacidad de llegar al Nibbana.
En el transcurso del entrenamiento en meditación budista, los estudiantes afirman con frecuencia que van adquiriendo la confianza y seguridad de que es posible eliminar Dukkha porque empiezan a ver como el "yo" es creado. Según el budismo, a través del aprendizaje de la observación de los procesos considerados como poco hábiles o torpes, por estar alimentados por Los Tres Fuegos, se empieza a crear una base para lograr un cese de los mismos. En el pensamiento del Buda, la forma de escapar de la insatisfactoriedad de la vida es, paradójicamente, precisamente la de enfrentarnos de manera directa a esta condición insatisfactoria.

El camino que lleva a la extinción de Dukkha. La prescripción.
(En pāli: Dukkha Nirodha Gamini Patipada Ariya Sacca)
Buda expresó que el método y la disciplina para eliminar la ignorancia, el anhelo y dukkha es El Noble Óctuple Sendero.